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línea

Elemento estructural o visual que puede entenderse como una sucesión continua de puntos o como la trayectoria generada por el desplazamiento de un punto. Como entidad geométrica ideal, posee longitud y dirección, pero carece de anchura y profundidad; en cambio, en su representación gráfica puede adquirir grosor, intensidad, color, tratamiento o textura, y el trazo puede presentarse de forma continua, punteada, segmentada o alternada, con variaciones de textura según el instrumento o la técnica empleados. Por su trayectoria, una línea puede ser recta, curva, quebrada o mixta; respecto de un formato o sistema de referencia, su orientación puede ser horizontal, vertical u oblicua; además, puede establecer relaciones de paralelismo o perpendicularidad con otras líneas, o de ortogonalidad con los límites del encuadre. En geometría y representación gráfica, cumple una función estructural al construir cuadrículas o retículas, definir figuras, formar lados, representar aristas y contornos, marcar ejes o establecer intersecciones. Como elemento de diseño gráfico, puede sugerir dirección, tensión, movimiento, ritmo, separación o continuidad, o hacerlo en combinación con otros elementos en una composición. Se denomina calidad de línea al conjunto de variaciones de grosor, intensidad, tratamiento, continuidad y regularidad que determinan su apariencia; en el dibujo técnico estas características suelen estar normalizadas para diferenciar contornos, ejes, cotas y otros tipos de información relevante para arquitectura o ingeniería.