distorsión
Alteración formal, estructural o proporcional de un elemento visual o textual. Puede producirse por fenómenos ópticos o técnicos, o bien por una manipulación deliberada destinada a modificar su apariencia, legibilidad o percepción, intensificar su expresividad o producir extrañamiento. Se manifiesta al alargar, torcer, sesgar, condensar, expandir, fragmentar o difuminar imágenes, letras, signos o composiciones, afectando su estabilidad reconocible sin volverlas necesariamente irreconocibles, sino más ambiguas o abstractas. En diseño, ilustración, tipografía, fotografía y medios audiovisuales, la distorsión funciona como un recurso para corregir o exagerar formas, sugerir inestabilidad, enfatizar una emoción, representar espacios o perspectivas inusuales, o alejarse de una representación ortogonal, natural o literal. También se ha empleado con frecuencia en corrientes y lenguajes visuales como el surrealismo, el dadaísmo, el brutalismo y la gráfica psicodélica o grunge, donde contribuye a generar desconcierto, intensidad o ruptura formal.